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Una tasa de 89.000 euros aleja el talento de Estados Unidos

Por Joaquín Trapero • Publicado hace 1 mes
Una tasa de 89.000 euros aleja el talento de Estados Unidos

Puntos clave

• Estados Unidos propone una tasa de 89.000 euros al visado con el que contrata ingenieros extranjeros
• Las solicitudes del visado con tasa cayeron un 87% y solo 85 llegaron a pagarla
• El Gobierno recaudó unos 17 millones de euros menos que el año anterior
• IEEE Spectrum preguntó a 25 tecnológicas si se llevaban puestos fuera y ninguna quiso contestar

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Estados Unidos lleva un año encareciendo la contratación de ingenieros extranjeros y ya hay números. Las solicitudes del visado que usan las tecnológicas americanas para traer técnicos cayeron un 87%. Solo 85 llegaron a pagar la tasa nueva. El Gobierno ingresó unos 17 millones de euros menos que el año anterior.

El trabajo no desapareció: se mudó. Las empresas están abriendo oficinas y contratando en otros países, que es lo que cualquiera habría previsto y casi nadie quiere decir con su nombre delante.

Cuánto cuesta ahora ese visado

La cifra famosa ya no vale. Una proclamación de septiembre de 2025 puso 86.000 euros a unas solicitudes que costaban unos 4.300. Un tribunal la tumbó en julio. A finales de agosto el Departamento de Seguridad Nacional propuso otra de 89.000 euros para los 85.000 visados que se dan cada año a empresas con ánimo de lucro, con consulta pública abierta hasta el 24 de septiembre.

O sea que hoy hay una propuesta, no una norma cerrada. Lo que sí está cerrado es el efecto del año de en medio, porque ningún empleador espera a que acabe un pleito para decidir dónde monta un equipo.

Dónde se va el trabajo

Dónde se va el trabajo

Las tecnológicas americanas se están adaptando abriendo oficinas fuera y contratando allí, según IEEE Spectrum. Las primeras investigaciones apuntan a que cada vez menos ingenieros indios muy cualificados se mudan a Estados Unidos.

El reportaje tiene un hueco que dice bastante: preguntaron a 25 empresas tecnológicas por el traslado de puestos al extranjero y todas declinaron o no contestaron. Hacerlo lo hacen. Que las citen haciéndolo, no. Y eso suele significar que va más avanzado de lo que se ve.

Qué significa para las empresas españolas

España compite por esos mismos ingenieros y durante veinte años los perdió contra los sueldos americanos. Una política que pone ese sueldo fuera del alcance de quien necesita visado cambia las cuentas de un senior en Bangalore o en Varsovia a la hora de elegir destino.

Ojo, porque esto corta por los dos lados. Una empresa española tiene más opciones con gente que antes se habría ido a San Francisco, pero también más competencia: las americanas que abren oficina aquí pagan por encima del mercado local y se llevan a los mismos. Un mercado que se abre no es un mercado que ganes.

Para quien no puede fichar de todas formas, la presión se va a las herramientas, y de ahí que las comparativas tipo Claude Code frente a Codex no paren de crecer. Con el límite de siempre: el código que genera la IA sigue trayendo vulnerabilidades, así que estas herramientas estiran un equipo, no lo sustituyen.

Una política con respuesta medible

Casi todo el debate migratorio va de afirmaciones. Este tiene un número pegado, y el número dice que si cobras 89.000 euros por contratar a alguien, casi nadie paga y el puesto se va a otro sitio.

Que eso sea un éxito depende de para qué se hizo. Si el objetivo era menos extranjeros trabajando en Estados Unidos, funciona. Si era que ese trabajo lo hicieran americanos, lo que se ve apunta al revés, y los países que están recogiendo la diferencia tampoco hacen declaraciones. Merece la pena echar números antes de dar por hecho que a Europa le sale gratis.

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