Anthropic ya deja que otros comprueben si un texto salió de Claude. Ha abierto su detector de marca de agua a reguladores, policía, medios, verificadores de datos, investigadores, centros educativos y organizaciones de la sociedad civil europea, y también a las empresas que tengan que verificarlo por obligación propia. Se entra por un formulario, no por una clave pública, y de momento en vista previa privada.
El problema es qué hay que detectar. La documentación de Anthropic dice que los modelos con marca son Claude Fable 5.1 y Claude Mythos 5.1, los dos de esta semana. Opus 5, Sonnet 5 y Haiku 4.5, que son los que usa casi todo el mundo, van sin marcar.
Quién tiene la llave del detector
La lista de quién puede pedir acceso sale del AI Act. Anthropic firmó en julio de 2026 el código de buenas prácticas sobre transparencia del contenido generado con IA, junto a unos 190 firmantes más. De ahí vienen las obligaciones de marcado que ya empezaron en agosto. El detector es la otra mitad: sin él, la marca no sirve de nada.
No es un antiplagio. Tu cliente no puede pasar por aquí el informe que le entregaste: hay que tener un motivo legal para preguntar, y la cola pasa por Anthropic.
Solo dos modelos llevan marca
Anthropic marca los modelos que salieron después del 2 de agosto de 2026, y su documentación reconoce que hasta ahora solo hay dos. La compañía dice que está trabajando para marcar también los anteriores y que actualizará su documentación cuando llegue, pero no da fecha.
Mientras tanto, pasar el detector por un texto de Claude corriente es buscar algo que nunca se puso ahí. Y tú tampoco puedes comprobar lo tuyo: la detección no es un ajuste de la aplicación ni de la API.

Qué demuestra de verdad un positivo
La marca es un patrón estadístico, no una firma. Anthropic usa una clave y las palabras anteriores para decidir qué palabra elige el modelo cuando varias valen igual, y después lee ese patrón. Lo que sale es una probabilidad de que Claude participara.
Y se rompe con facilidad. En textos cortos hay pocas decisiones que leer. En texto muy factual, donde la exactitud manda, el modelo apenas tiene margen para codificar nada. Editar poco no la quita, reescribirlo entero sí. En agosto ya contamos que la marca dice que Claude pasó por ahí, no que lo escribiera.
Qué significa para las empresas españolas
Si firmas contratos que prohíben o limitan usar IA en lo que entregas, esto los vuelve comprobables sobre el papel. En la práctica mucho menos, y encima al revés: un resultado limpio no prueba nada, porque el modelo que hizo el trabajo casi seguro no lleva marca.
Lo que sí conviene saber es qué modelo usa tu proveedor y desde cuándo, que es la misma pregunta que ya toca hacerse para el resto del AI Act. No es un asunto aparte.
La marca tampoco lleva nada tuyo dentro. Anthropic dice que no identifica al usuario y que no toca ni la calidad ni el coste de lo que genera el modelo. El riesgo aquí no es de privacidad, es de malentendido.
Una llave para muy pocas puertas
Esto se pone serio el día que Anthropic marque también Opus 5, Sonnet 5 y Haiku 4.5, y el día que el acceso salga de la lista actual. Hasta entonces hay un detector que funciona apuntando a una diana diminuta.
Merece la pena saber que existe, sobre todo para saber qué no demuestra cuando alguien te lo ponga delante.
