Anthropic acaba de publicar la sexta edición de su Economic Index, el informe con el que mide cómo se usa Claude en el mundo real, y el mapa por países deja un dato incómodo para España. Australia encabeza el uso per cápita, con un consumo de Claude unas seis veces mayor de lo que cabría esperar por su población.
Europa aparece bien situada, pero España no entra en el top 10. No es un problema de acceso, sino de intensidad: el índice mide cuánto se ha metido la IA en el trabajo del día a día, no cuánta gente la ha probado una vez.
Qué dice el informe
El Economic Index es el estudio recurrente de Anthropic sobre el uso real de Claude. En esta edición, Australia lidera el ranking per cápita. Entre los diez primeros aparecen Suiza (3ª), Luxemburgo (4º), Noruega (7ª), Islandia (8ª) y Francia (10ª). Estados Unidos, con mucho más volumen absoluto, cae al puesto 12 al ajustar por población, según el propio Economic Index.
España no figura entre los diez primeros. En volumen bruto, el uso de Claude.ai lo encabezan Estados Unidos, India, Japón, Reino Unido y Corea del Sur, como detalló SmartCompany.
Para qué se usa Claude
El informe también mira para qué se usa. En Australia, el país que encabeza el ranking, los deberes y el estudio van primero, pero el trabajo pisa fuerte: las operaciones de negocio suponen el 5,7% de las conversaciones, seguidas de la redacción de perfiles (4,6%), los textos promocionales (4,4%), la escritura de oficina (4,1%) y montar un negocio (3,6%).
Es trabajo comercial del día a día: informes, propuestas y números, justo el terreno de la automatización de documentos.
Aumentar, no sustituir
Un dato desmonta el miedo al reemplazo. Anthropic clasifica más de la mitad del uso como aumento, es decir, la persona sigue metida en la tarea y trata al modelo como colaborador, no como sustituto. En Australia esa cifra llega al 54,5%, por encima de la media mundial del 51,4%.
La foto general es de gente que trabaja más rápido, no que desaparece del trabajo.

Qué significa para las empresas españolas
Que España no esté en cabeza no es una mala noticia, es un margen. Las empresas que ordenen antes su uso de la IA, con criterio y sin exponer datos, sacarán ventaja mientras el resto improvisa. La pregunta ya no es si usar Claude o ChatGPT, sino qué procesos concretos merece la pena automatizar y cómo hacerlo con garantías, algo que empieza por una consultoría de IA con cabeza.
Para quien aún duda entre modelos, comparar Claude y ChatGPT con casos de uso reales aclara más que cualquier ranking.
Hacia dónde va esto
Anthropic ya mueve ficha fuera de Estados Unidos, con oficina en Sídney y planes de capacidad local para cumplir con la residencia de datos. En Europa, con el RGPD marcando el paso, dónde viven los datos pesará tanto como qué modelo se elige.
España llega con retraso al ranking, pero el partido que de verdad importa, el de usar bien la IA, apenas ha empezado.
