Canva ya tiene su propia inteligencia artificial para crear imágenes. Se llama Craft, la presentó el 22 de octubre y es el primer modelo que la empresa australiana ha construido y entrenado desde cero en su laboratorio, Canva Research. Según Canva, debutó en cuarta posición en DesignArena, una clasificación en la que los usuarios votan imágenes de distintas IA puestas una al lado de la otra.
Hasta ahora Canva tiraba de tecnología ajena. Su generador de 2022 se apoyaba en Stable Diffusion, y Dream Lab funcionaba con Phoenix, el modelo de Leonardo.ai, la startup que compró en 2024. Craft es suyo y ya está disponible para todos los usuarios, según el anuncio de Canva.
Pensada para diseñar, no para fotografiar
La mayoría de modelos de imagen aprenden sobre todo de fotos. Canva ha entrenado Craft con millones de plantillas de su propia biblioteca: carteles, publicaciones para redes, presentaciones, menús e infografías. La idea es que entienda la maquetación, la jerarquía y la tipografía, y no solo el aspecto de una imagen terminada.
Genera imágenes de hasta 2K en más de 30 formatos, o en una medida a tu gusto. Le puedes escribir en cualquier idioma y pone texto dentro de la imagen en 55 idiomas. Canva insiste en que ese texto sale legible, justo donde los generadores de imágenes llevan años patinando.
Primero planifica y después dibuja
El truco está en partir el trabajo en dos. Un primer modelo lee lo que pides y escribe un plan de la composición: qué elementos aparecen, dónde va cada uno, qué tamaño tienen y qué texto lleva. Un segundo modelo convierte ese plan en la imagen final.
Como la estructura se decide antes, Canva asegura que puedes cambiar un elemento sin rehacer todo lo demás. Y las imágenes encajan con Magic Layers, la función de Canva que separa una imagen plana en piezas editables.

Dónde queda frente a Google y OpenAI
Canva dice que Craft es el primero de DesignArena en retratos, entre 87 modelos, y en paisajes y naturaleza, entre 85. Es segundo en patrones abstractos y cuarto en productos. TechCrunch sitúa a Google, OpenAI, ByteDance y Meta como los rivales con los que compite en esta categoría.
Ojo con dos pegas. La clasificación la interpreta la propia Canva y se mueve cada vez que sale un modelo nuevo, y de momento no hay precios públicos de la API. En sus pruebas internas, diseñadores y investigadores compararon más de 25.000 parejas de imágenes con las de modelos punteros, y cuando la máquina y el diseñador no coincidían, ganaba el diseñador.
Qué significa para las empresas españolas
Canva dice que la usan más de 250 millones de personas, y muchas pymes, comercios y equipos de marketing españoles están entre ellas. Si tu empresa ya diseña ahí, no hay nada que instalar: Craft está en Dream Lab, en el panel de abajo a la izquierda del editor. Lo práctico es sacar imágenes con el texto bien escrito y una composición que cabe tal cual en un cartel, una carta de restaurante o un anuncio.
La API pesa más para quien tiene producto propio. Tiendas online, imprentas o plataformas de anuncios pueden meter Craft en sus herramientas. Antes de decidir dónde encaja, merece la pena compararlo con otras herramientas de IA para marketing y, si la decisión es de calado, pensarla dentro de una estrategia de IA que eche números y mire la dependencia del proveedor.
Lo que Canva tiene en la recámara
Canva prepara dos versiones más rápidas y baratas, Craft fast y Craft ultrafast, y la conexión con asistentes como ChatGPT y Gemini a través de su servidor MCP, que todavía aparece como próximamente. Eso permitiría pedirle a un asistente un cartel de lanzamiento dentro de una tarea más grande, en la misma línea en la que Google mueve ficha con Gemini para pymes.
Para quien abre Canva cada semana, el cambio ya está dentro de la herramienta que usa. Lo interesante de los próximos meses será ver si tener modelo propio le permite dar mejores imágenes a menor coste que los gigantes contra los que ahora compite de tú a tú.
