OpenAI ha dicho a sus inversores que a finales de septiembre facturaba a un ritmo de casi 45.000 millones de euros al año, según el Financial Times. Parece una barbaridad hasta que lo pones al lado de la cifra que circulaba días antes: unos 62.600 millones. La diferencia, casi 18.000 millones, hundió el jueves a las tecnológicas en bolsa.
Ojo, que nadie ha perdido ese dinero. Lo que ha cambiado es la vara de medir. La cifra grande nunca fue de OpenAI: la calcularon sus propios inversores para compararla con Anthropic, que cuenta sus ingresos de otra manera.
De dónde salió la cifra inflada
A finales de septiembre, Axios publicó que OpenAI rozaba un ritmo anual de unos 62.600 millones, con datos que se habían compartido con inversores. Según el FT, ese número salió de los intentos de esos mismos inversores por comparar a OpenAI con Anthropic en igualdad de condiciones.
Primero estimaron si las ventas de OpenAI habían llegado a unos 35.800 millones en agosto. Cuando OpenAI les contó que sus ingresos habían crecido más de un 70 %, sumaron ese crecimiento y les salieron los 62.600 millones. La cifra de la propia OpenAI, como recoge TechCrunch, se queda en casi 45.000 millones. La compañía no ha comentado la diferencia en público.
Misma métrica, dos formas de contar
Los ingresos anualizados cogen las ventas recientes y las proyectan a un año entero. Son una foto, no unas cuentas auditadas, y cada empresa decide qué mete dentro. Anthropic suma lo que vende a través de socios en la nube como Amazon Web Services y Google Cloud. OpenAI lo deja fuera.
Y eso cambia la clasificación. Anthropic declara un ritmo anual de unos 58.100 millones. Con el criterio de OpenAI, OpenAI queda ahora por detrás de su rival. Con el ajuste de los inversores, iba claramente por delante. Ninguna de las dos fotos es falsa, pero miden cosas distintas, así que conviene leer con lupa los titulares sobre quién factura más.

Por qué se asustó la bolsa
Nvidia, Oracle, CoreWeave y Microsoft cayeron tras la noticia, según CNBC. Los ingresos anualizados son una de las mejores pistas de cuánta demanda real hay de IA, y el sector se apoya en ellos para justificar lo que gasta en chips y centros de datos. Un número más bajo en la empresa más conocida del sector siembra dudas sobre el ritmo de esa inversión.
OpenAI sigue teniendo de qué presumir. Les dijo a sus inversores que los ingresos habían crecido más de un 70 % en el periodo, y se espera que salga a bolsa a principios de 2027. Anthropic quiere hacerlo antes, como contamos al repasar el calendario de su salida a bolsa.
Qué significa para las empresas españolas
Para la mayoría de empresas españolas esto no va de bolsa, va de proveedores. Quién factura más dice poco sobre qué herramienta encaja con tu trabajo, y la clasificación puede darse la vuelta según quién haga la cuenta. Si estás eligiendo entre ChatGPT y Claude, en nuestra guía de Claude contra ChatGPT están las diferencias que sí notas en el día a día.
La lección práctica es tratar las cifras de los fabricantes como cualquier argumento de venta y decidir con un piloto sobre tus propios datos. Es como lo planteamos en nuestros proyectos de consultoría de inteligencia artificial.
Unas cuentas más limpias a la vista
El folleto de salida a bolsa de Anthropic se espera en las próximas semanas. Será la primera vez que uno de los dos grandes laboratorios publique cifras auditadas con las reglas de la bolsa, y a partir de ahí los números anualizados de las empresas privadas se mirarán con más cautela.
Las cifras están convertidas de dólares al cambio del BCE del 8 de octubre. Hasta que las dos compañías cuenten igual, el mejor hábito es sencillo: cuando dos empresas de IA presuman de ingresos, mira qué mete cada una antes de comparar.
