La salida a bolsa de Anthropic ya tiene calendario. La empresa de Claude recibirá a grandes inversores en su sede de San Francisco el 14 de octubre, podría lanzar la campaña de la oferta la semana del 9 de noviembre y quiere estrenarse en Wall Street antes de Acción de Gracias, el 26 de noviembre, según Bloomberg. Anthropic no ha querido comentarlo.
Los inversores calculan que vale entre 1,6 y 1,7 billones de euros, billones de los nuestros. Con esa cifra, la operación podría igualar o superar a la de SpaceX y sería una de las mayores salidas a bolsa de la historia.
Un calendario que no para de moverse
La fecha vuelve a retrasarse. A principios de septiembre el plan era cotizar días antes de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, a primeros de noviembre, como contamos entonces. Acción de Gracias lo empuja unas tres semanas más, y quienes conocen los planes avisan de que todavía puede cambiar.
El día del inversor importa porque es donde los grandes fondos aprietan a la dirección antes de poner dinero. Además, las normas de Estados Unidos obligan a publicar el folleto al menos 15 días antes de la ronda con inversores, así que lo siguiente que hay que vigilar es ese documento.
Lo que enseña el borrador del folleto
Un borrador del folleto que circuló entre un grupo reducido de socios a finales de septiembre, al que tuvo acceso Reuters, da la primera foto real de las cuentas. Los ingresos de 2025 rondaron los 4.000 millones de euros, doce veces más que el año anterior, y la pérdida operativa llegó a unos 7.000 millones.
La pérdida neta fue de unos 36.600 millones de euros, pero casi 29.700 millones son un ajuste contable ligado a instrumentos de financiación que pueden convertirse en acciones, no dinero que haya salido de caja. El cómputo y la infraestructura costaron unos 6.400 millones, más de la mitad del gasto operativo.

La letra pequeña del folleto
Casi una cuarta parte de los ingresos de 2025 vino de solo dos clientes, y muchos de los grandes no tienen contratos a largo plazo. Anthropic se ha comprometido además a gastar unos 452.000 millones de euros en nube, cómputo e infraestructura en los próximos años.
El apartado de riesgos es poco habitual en una tecnológica: habla de riesgos existenciales para la humanidad y avisa de que modelos cada vez más avanzados podrían manipular, chantajear o comportarse de forma imprevisible. El negocio sigue creciendo: el segundo trimestre de 2026 cerró con unos 10.000 millones de euros de ingresos.
Qué significa para las empresas españolas
Para las empresas que ya trabajan con Claude, la salida a bolsa cambia al proveedor, no el producto. Una Anthropic cotizada tendrá que dar cuentas cada trimestre, y eso deja ver mejor cuánto le cuesta el cómputo y cuánta presión hay sobre los precios.
Los fundadores mantendrán el control del voto, como explicamos la semana pasada, así que el rumbo no debería cambiar de un día para otro.
Aun así, toca hacer lo de siempre con un proveedor crítico: saber qué procesos dependen de Claude y tener una alternativa probada, algo que trabajamos en cualquier proyecto de consultoría de inteligencia artificial.
Un examen para toda la IA
Anthropic sería el primer gran laboratorio de IA que abre sus cuentas a inversores de bolsa. Cómo valore el mercado un crecimiento tan rápido con pérdidas tan grandes marcará la referencia para OpenAI, que busca una valoración de unos 1,2 billones de euros en su propia ronda privada.
La primera señal llega el 14 de octubre: veremos cuánto aprietan los grandes fondos con los márgenes, la dependencia de dos clientes y lo que cuesta mantenerse en la cabeza.
