Google trata el agua y la electricidad que gastan sus centros de datos como un secreto comercial. En Nebraska, un documento mal tachado lo destapó de todos modos. La televisión local 10/11 News sacó las cifras ocultas del informe anual del centro de datos de Google en Lincoln copiando y pegando el texto tapado del PDF, según contó la propia cadena.
El informe va cada año al departamento de agua, energía y medio ambiente de Nebraska. Las cifras estaban tapadas porque las empresas alegaron que eran secreto comercial según la ley del estado.
Lo que escondía el PDF
El centro de Lincoln, que Google gestiona a través de una sociedad llamada Agate LLC, tiene una demanda máxima de electricidad de 52,65 megavatios. Gasta unos 13,3 millones de galones de agua al año, unos 50 millones de litros o unas 20 piscinas olímpicas. El edificio ocupa unos 26.800 metros cuadrados.
En agua, la cifra es más bien moderada: según 10/11 News, es menos de la mitad de lo que gasta la ciudad de Lincoln en un solo día. El informe también mostró que Agate LLC espera unos 48,7 millones de euros en devoluciones de impuestos de 2025 gracias a un programa de incentivos del estado.
Seis centros, 2.900 millones de litros
La foto completa es mayor. Los seis centros de datos que informan en Nebraska suman unos 765 millones de galones al año, unos 2.900 millones de litros. El que más gasta, en Papillion, se lleva por sí solo unos 2.100 millones.
No todos los centros de datos usan el agua igual. Los que enfrían por evaporación gastan mucha y los de circuito cerrado muy poca, y por eso importan tanto las cifras reales.

El secreto es la verdadera noticia
Las cifras salieron a la luz por accidente. Los vecinos que deciden si quieren un centro de datos al lado y las compañías que planifican el agua y la luz suelen depender de lo que el operador quiera contar. Llamar secreto comercial a esos datos deja fuera del debate la pregunta más básica: cuánto gasta.
Y deja a los gobiernos negociando incentivos fiscales, como las devoluciones de Nebraska, sin saber del todo lo que una instalación va a tirar de la red de agua y de la eléctrica.
Qué significa para España
España tiene el mismo debate encima de la mesa. El borrador de real decreto del MITECO fija para los centros de datos un indicador de eficiencia en agua máximo de 0,1, además de exigir renovables nuevas, como contamos al analizar el decreto de centros de datos. Y solo en Aragón, Amazon y Blackstone suman más de 45.000 millones de euros anunciados, según la prensa aragonesa.
Con proyectos de ese tamaño en zonas que pasan sequías, saber cuánta agua gasta cada centro no es un detalle. Para las empresas que usan la nube, el punto práctico es pedir a sus proveedores los datos de energía y agua de los servicios que contratan, algo que entra cada vez más en los informes de sostenibilidad y que conviene revisar en cualquier proyecto de consultoría de inteligencia artificial.
La transparencia acabará ganando
Un copiar y pegar consiguió lo que años de presión pública no habían logrado. A medida que crecen los centros de datos, crece también la razón para publicar lo que gastan, en Nebraska y en España.
Los operadores que enseñen sus cifras primero lo tendrán más fácil para convencer a los pueblos y ciudades donde quieren construir.
