GitHub Copilot ya puede manejar las aplicaciones de tu ordenador. El 1 de octubre GitHub abrió en pruebas públicas una función llamada computer use, el uso del ordenador, en la app de Copilot y en su herramienta de terminal para Mac y Windows, como anunció GitHub. Con ella activada, Copilot lee lo que hay en pantalla, hace clics, escribe, se desplaza y arrastra.
Ojo con el nombre: es GitHub Copilot, el asistente para programadores, no el Copilot de Microsoft 365 que vive en Word y Outlook. Pero la novedad va más allá del código. En la demostración de GitHub, Copilot rellena una nota de gastos en el navegador.
Qué hace Copilot en tu escritorio
Copilot lee cada aplicación a través de las funciones de accesibilidad del sistema y hace capturas cuando necesita ver cómo está colocado todo, según la documentación de GitHub. Decide él mismo los pasos y cada acción queda a la vista en la sesión.
El objetivo son los programas que no tienen otra puerta de entrada: aplicaciones antiguas o que solo funcionan con ventanas y botones, sin API, sin línea de comandos y sin conexión MCP. GitHub pone como ejemplos resumir datos de un programa antiguo, actualizar una presentación o pasar información de una aplicación a otra.
Tú das el permiso, app por app
La función viene apagada. Cuando la activas, Copilot pide permiso la primera vez que quiere controlar una aplicación, y puedes dárselo para esa sesión, guardarlo o negarlo. En Mac te guía además para conceder los permisos de accesibilidad y de grabación de pantalla que necesita.
La opción de permitir siempre es la que pide más cuidado: se guarda en el ordenador y Copilot ya no vuelve a preguntar. GitHub desaconseja usarla con aplicaciones que guardan información sensible o que pueden hacer cambios importantes. Si algo se tuerce, la tecla Escape para la acción en curso. Y la empresa manda: el administrador puede desactivar la función para todos, y activarla en local no se salta esa política.

Las pegas que reconoce GitHub
GitHub no esconde los riesgos. Como Copilot interpreta pantallas que cambian según la versión o el estado de la ventana, puede pulsar el botón equivocado, escribir donde no toca o repetir una acción. Y algo inesperado en pantalla puede llevarle a hacer cambios en tus datos o en cuentas conectadas, incluidas las financieras.
Su propio consejo es usarlo como último recurso. Si una API, un servidor MCP o un comando pueden hacer el trabajo, el resultado será más ordenado y predecible.
Qué significa para las empresas españolas
Muchas empresas siguen trabajando con programas de escritorio que no se conectan con nada, desde aplicaciones de gestión antiguas hasta herramientas hechas a medida. Hasta ahora, automatizarlas exigía integraciones caras o a alguien copiando datos a mano. Tareas como la nota de gastos de la demostración son justo lo que quiere quitar de en medio la automatización contable.
La pega es la privacidad. Copilot ve todo lo que sale en pantalla, y GitHub avisa de que ahí puede haber datos de otras personas. Si son datos de clientes, el RGPD sigue aplicando. Lo sensato es dar permisos aplicación por aplicación, dejar fuera de la lista de confianza los programas con datos sensibles y hablarlo con el equipo de sistemas antes de activarlo.
Los agentes llegan al escritorio
La función está en pruebas y GitHub avisa de que puede cambiar. Llega días después de que OpenAI presentara Dots, sus agentes que trabajan mientras duermes, otra señal de que los grandes ya no quieren asistentes que solo respondan, sino que actúen.
Si estás eligiendo asistente de programación, merece la pena tenerlo en cuenta al comparar Cursor y GitHub Copilot. La pregunta útil ahora es qué tareas repetitivas de escritorio le confiarías y cuáles no.
