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Centros de datos bajo el mar y en órbita: la IA busca sitio

Por Joaquín Trapero • Publicado hace 3 días
Centros de datos bajo el mar y en órbita: la IA busca sitio

Puntos clave

• China opera desde mayo un centro de datos de 24 MW bajo el mar, movido por eólica marina
• Google lanza el 1 de octubre un satélite de prueba con chips de IA
• En órbita, un satélite capta hasta ocho veces más energía solar que en tierra
• La patronal SpainDC avisa: en España cada proyecto así hay que mirarlo caso a caso

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La IA necesita cada vez más electricidad y agua, y la industria ha empezado a probar sitios que hace nada sonaban a ciencia ficción. China tiene funcionando frente a Shanghái un centro de datos de 24 megavatios bajo el mar, movido por eólica marina. Y Google lanza el 1 de octubre su primer satélite de prueba con chips de IA.

Ninguna de las dos cosas va a cambiar mañana dónde se procesan tus datos, pero dicen mucho de hacia dónde empuja la demanda de computación.

Un centro de datos frente a Shanghái

El centro de Lingang se presentó en mayo, a diez kilómetros de la costa. Lo han montado HiCloud Technology y la estatal China Communications Construction, y se alimenta de un parque eólico marino cercano. Según las autoridades chinas, gasta una quinta parte menos de energía que uno en tierra gracias al agua del mar, que hace de refrigeración, según recoge Computerworld.

No es el primero. HiCloud opera desde 2022 instalaciones sumergidas en la isla de Hainan, y Microsoft ya lo probó en las Orcadas, en Escocia: 864 servidores a 36 metros durante dos años, con una tasa de fallos ocho veces menor que la de un grupo de control en tierra. Aun así, lo sacó del agua a finales de 2020 y no dio el paso comercial.

Google sube la apuesta al espacio

Project Suncatcher es la investigación con la que Google estudia si puede llevar a órbita parte de su infraestructura de IA. El primer satélite de prueba, hecho con Planet, lleva sus chips TPU y sale en una misión compartida de SpaceX. La idea es aprovechar el sol: en órbita baja, un satélite recibe luz casi constante y genera hasta ocho veces más energía solar que en tierra.

Ojo con la escala. Esto es una prueba, no un centro de datos en marcha. El siguiente paso que Google se marca es para 2027: dos satélites conectados por láser.

Por qué se busca sitio fuera de tierra

Por qué se busca sitio fuera de tierra

El problema es de agua y de red eléctrica. Un informe de 2026 de la Universidad de las Naciones Unidas calcula que la huella hídrica de la IA en 2025 equivalió a 4,5 billones de litros, lo que llenaría 1,8 millones de piscinas olímpicas. Y según una encuesta de AFCOM, el 48% de quienes usan centros de datos para IA ya tiene el consumo de agua como criterio esencial al elegir.

Qué significa para las empresas españolas

En España, la patronal SpainDC pone freno al entusiasmo: un centro de datos submarino complica el mantenimiento, el acceso, la conectividad y los permisos, y hay que mirarlo caso a caso. Tener costa no basta para que salgan las cuentas.

Para una empresa que usa IA, la lección es otra. El precio de la IA depende cada vez más de la energía y del agua, y el sitio donde tu proveedor procesa los datos importa también por el RGPD. Si eso te preocupa, merece la pena valorar la IA local para lo más sensible, y meter esa pregunta en tu estrategia de IA en vez de dejarla en manos del proveedor.

Ideas que aún tienen que demostrar

Bajo el mar o en órbita, las dos apuestas tienen todavía que probar que salen rentables y que se pueden mantener. Lo que no va a desaparecer es la presión: mientras la demanda de computación siga creciendo, la IA seguirá buscando sitio, y cerca de casa también, como muestra el centro de chips de Málaga.

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