OpenAI actualizó el martes su entrada Testing ads in ChatGPT para decir que la publicidad ya está encendida en Reino Unido, México, Brasil, Japón y Corea del Sur. Con las anteriores, el piloto suma nueve mercados.
Lo interesante desde aquí no es la lista, sino lo que falta: ni uno de los nueve es de la Unión Europea. España no aparece, no hay fecha y OpenAI nunca ha explicado por qué.
Lo que anunció OpenAI el martes
El texto dice que ChatGPT Ads «has now launched in the United Kingdom, Mexico, Brazil, Japan, and South Korea», según OpenAI. Leído del tirón parece un estreno simultáneo y no lo es: la lista junta lanzamientos de meses distintos. El Reino Unido se encendió a principios de junio, y Japón y Corea del Sur el 22 de ese mes. Lo nuevo son Brasil y México.
El piloto arrancó el 9 de febrero solo en Estados Unidos, para adultos con sesión iniciada en los planes Free y Go.
Nueve países y ninguno de la UE
La lista es Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Reino Unido, Japón, Corea del Sur, Brasil y México. La tabla pública para anunciantes recoge esos mismos nueve y ninguno más. El Reino Unido fue el primer mercado europeo, pero ya no es Unión Europea: como precedente no vale.
La única pista de calendario apunta a Francia, Alemania e Irlanda, y hay que cogerla con pinzas: no es un anuncio de OpenAI, sino una deducción de sus ofertas de empleo en París, Múnich y Dublín, como adelantó Digiday. España no se menciona ni una vez.
El RGPD explica parte, no todo
Hay indicios de que el freno es regulatorio. En junio OpenAI cambió la base legal de su publicidad personalizada en Europa: pasó del interés legítimo al consentimiento explícito, que es lo que pide el RGPD. En mayo ya había añadido a su píxel un sistema de gestión de consentimiento.
A eso se suman dos frentes: la Comisión prepara designar a ChatGPT Search como motor de búsqueda de muy gran tamaño bajo la DSA, con sus obligaciones de transparencia publicitaria, y el artículo 50 del Reglamento de IA es exigible desde el 2 de agosto.
Ahora la pega: nada de esto lo ha dicho OpenAI. No ha publicado explicación alguna y cuando se lo han preguntado no ha contestado. Son causas plausibles, no la razón oficial, porque no la hay.

Qué significa para las empresas españolas
Lo primero, lo obvio: hoy ninguna empresa española puede abrir cuenta de anunciante. Lo segundo no lo es tanto. Si vendes en Reino Unido, Estados Unidos, México o Brasil, tu competencia ya compra ese inventario, y sale más barato de lo que parece: OpenAI quitó el mínimo de compromiso en mayo y una campaña arranca en unos 22 € al día, con clics de 2 € a 4 €. Factura en dólares, así que la cifra se mueve con el cambio.
Ojo con un detalle sin marcha atrás: el país, la moneda y la zona horaria se fijan al crear la cuenta y luego no se pueden cambiar. Quien piense en abrir por una filial, que eche números antes. Es la clase de decisión que vemos en consultoría de IA al entrar en un canal nuevo por la puerta de al lado.
Y una tercera lectura que no va de comprar medios: los anuncios solo salen en Free y Go, no en Plus, Pro, Business, Enterprise ni Edu. El empleado con cuenta gratuita está dentro de un producto publicitario; el que usa la de empresa, no.
Lo que conviene ir preparando
Cuando toque, llegará distinto a Estados Unidos. Allí la personalización viene activada y se puede desactivar; en Europa hay que decir que sí primero, y quien no consienta verá solo anuncios contextuales. Para el anunciante, menos señal y campañas que pensar de otra manera.
Mientras tanto, la otra mitad de la pantalla sí se puede trabajar hoy. Aparecer dentro de una respuesta generada se sigue ganando con cómo publicas y estructuras la información, que es de lo que va la búsqueda con IA, y eso no depende de que OpenAI abra España.
